Un hombre, que se ganaba la vida vendiendo empanadas en la ciudad de El Alto, se encuentra grave en terapia intensiva tras ser atropellado por un minibús cuyo conductor se dio a la fuga. La víctima, identificada como padre de familia, fue brutalmente golpeada en el accidente y ahora su familia lucha por cubrir los costos médicos para su operación, los cuales superan los 100 mil bolivianos.
Lizeth Sosa, hija de la víctima, relató con angustia la difícil situación que atraviesan: «El doctor ya nos estaba insistiendo para que se haga la cirugía, pero necesitamos más de 100 mil bolivianos. Mi papá ya no podrá trabajar, y el mismo doctor nos advirtió que quedará con secuelas.»
Según el reporte policial, el conductor del minibús no brindó asistencia a la víctima tras el atropello y huyó del lugar. Sin embargo, horas después, la Policía logró identificar y aprehender al responsable, quien al ser sometido a una prueba de alcoholemia dio positivo, lo que agrava aún más su situación legal.
El jefe de Tránsito, Boris Loayza, informó que el conductor fue detenido y llevado a una audiencia de medidas cautelares, donde un juez dictó una detención preventiva de 90 días mientras continúan las investigaciones. “El conductor se encontraba con aliento alcohólico en el momento del accidente. La justicia tomará su curso tras este grave incidente”, señaló Loayza.
Mientras tanto, la familia de la víctima, ante la imposibilidad de cubrir los gastos hospitalarios, ha iniciado una campaña de venta de tucumanas en la avenida Jorge Carrasco de la urbe alteña para recaudar fondos que permitan costear la cirugía urgente que necesita el padre herido.