El pasado viernes, la ciudad de Oruro fue escenario de una tragedia que conmocionó a la comunidad. Matías, un niño de solo 7 años, perdió la vida tras ser arrastrado por la corriente de un canal cuando intentaba salvar a su hermanito menor de 4 años.
Matías y su hermano pequeño salieron de su hogar en busca de diversión, pero la fuerza de la corriente del agua los sorprendió, poniendo en riesgo sus vidas. En un acto de valentía, Matías intentó proteger a su hermanito, arriesgando su propia seguridad en un intento por mantenerlo a salvo. Sin embargo, la corriente fue imparable y terminó llevándose al niño.
Al darse cuenta de la situación, la madre de ambos niños corrió en busca de su hijo, con la esperanza de encontrarlo a tiempo. En sus palabras, relató: “A eso de las 2:30 de la tarde, cuando vi que mi hijo caía al agua, corrí todo el tiempo pensando que él podría flotar. Si era necesario, me lanzaría al agua para intentar salvarlo.”
A pesar de los esfuerzos desesperados de la madre, el cuerpo de Matías fue encontrado horas más tarde, el sábado, gracias al apoyo de personal militar que se unió a las labores de rescate. Las autoridades locales expresaron su gratitud a los rescatistas, destacando la humanidad de su esfuerzo y reconociendo a Matías como un verdadero «pequeño héroe».
Este triste suceso marca a Matías como la primera víctima de los fenómenos climáticos en la región de Oruro en este año. Sin embargo, su heroísmo, al poner la vida de su hermano por encima de la suya, será recordado por todos como un acto de valentía que trasciende las palabras.
En honor a su sacrificio, la comunidad y las autoridades han rendido tributo a Matías, quien será siempre recordado como un ángel protector.