El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que este martes mantendrá una conversación con el presidente ruso, Vladimir Putin, para abordar posibles soluciones al conflicto en Ucrania. Trump aseguró que durante la reunión se discutirán temas clave como la división de ciertos activos y la reestructuración de territorios, incluyendo tierras y plantas energéticas.
Trump, quien desde su regreso a la Casa Blanca ha mostrado un enfoque más directo para resolver el conflicto que dura más de tres años, declaró a los periodistas en el avión presidencial Air Force One que ya se habían realizado avances en las conversaciones con Ucrania y Rusia. El presidente estadounidense propuso también un alto el fuego de 30 días, una medida que fue aceptada por Kiev, aunque Moscú aún no ha dado una respuesta clara.
Steve Witkoff, emisario de Trump para asuntos internacionales, señaló que el presidente estadounidense “realmente espera que se logre algún tipo de acuerdo en las próximas semanas”, tras haberse reunido con Putin en días recientes.
Por su parte, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, mantuvieron una llamada telefónica el sábado, donde discutieron los próximos pasos para avanzar en el proceso de paz, aunque no se abordó directamente la propuesta de tregua.
A nivel internacional, la comunidad diplomática sigue de cerca los desarrollos del conflicto. El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, expresaron su disposición a aumentar la presión sobre Moscú, subrayando la necesidad de una paz duradera y la protección de cualquier alto al fuego. Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski designó una delegación para negociar una “paz justa” con Rusia.
A pesar de estos esfuerzos diplomáticos, los combates en el terreno no cesan. En las últimas semanas, Rusia ha retomado porciones de territorio en la región de Kursk, mientras que las fuerzas ucranianas han derribado decenas de drones rusos. La situación en el campo de batalla sigue siendo tensa, y la comunidad internacional continúa presionando por una resolución pacífica al conflicto.