El debut del Bryne FK en la Eliteserien de Noruega, la primera división del fútbol noruego, dejó una sorpresa tanto para los aficionados como para los jugadores. A pesar de la derrota 1-0 ante el Bodo Glimt, el arquero neerlandés Jan de Boer fue el gran protagonista del partido, destacándose con varias atajadas cruciales, incluyendo una parada de penalti frente a Jens Hauge.
Como reconocimiento por su sobresaliente actuación, el club decidió premiar al guardameta de una manera muy peculiar: entregándole cuatro maples de huevos. Este premio, aunque inusual para el fútbol profesional, rinde homenaje a la tradición agrícola de la región, conocida por su producción de carne y lácteos, además de resaltar la conexión del equipo con la comunidad local.
La imagen de Jan de Boer sosteniendo los maples de huevos se viralizó rápidamente en las redes sociales, sorprendiendo a muchos y recibiendo elogios por la originalidad y el toque local del premio.